Remolachas encurtidas: un clásico casero dulce y ácido.

1. Prepara las remolachas

Lava bien las remolachas y corta los tallos, dejando aproximadamente 2,5 cm de tallo. Colócalas en una olla grande o cacerola y añade suficiente agua para cubrirlas por completo.

Lleva el agua a ebullición. Reduce el fuego y deja que las remolachas se cocinen a fuego lento, tapadas, durante unos  25-30 minutos , o hasta que estén tiernas.


2. Enfriar y cortar en rodajas.

Retira las remolachas del agua y déjalas enfriar un poco. Cuando estén lo suficientemente frías como para manipularlas, pélalas y córtalas en rodajas o gajos. Coloca las rodajas de remolacha en un bol.

3. Preparar el líquido de encurtido

En una cacerola pequeña, combine el vinagre, el azúcar, los clavos de olor enteros, la pimienta de Jamaica y la sal.

Lleva la mezcla a ebullición y déjala hervir durante unos  5 minutos  para que los sabores se mezclen bien.

4. Encurtir las remolachas