Pan de queso crema y arándanos: un delicioso paraíso

1. Precalienta el horno a 175°C (350°F). Engrasa y enharina un molde de 23 x 13 cm o forra con papel de horno para que sea más fácil de sacar de la bandeja.

2. Preparar los ingredientes secos: En un bol mediano, mezcla la harina, la levadura química, el bicarbonato y la sal. Apartad.

3. Bate la mantequilla y el queso crema: En un bol grande, bate la mantequilla y el queso crema ablandados hasta que queden ligeros y esponjosos. Esto debería durar unos 3 minutos. El queso crema aporta cremosidad y suavidad, haciendo que el pan sea denso y tierno.

4. Añade el azúcar y los huevos: Bate poco a poco el azúcar hasta que esté suave. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada añadido. Remueve el extracto de vainilla.

5. Mezcla ingredientes secos y líquidos: añade los ingredientes secos a los líquidos en pequeñas cantidades, alternando con crème fraîche o yogur. Mezcla hasta que esté combinado; No mezcles en exceso, porque el pan puede quedar denso.

6. Añade los arándanos: Incorpora suavemente los arándanos con una espátula. Ten cuidado de no aplastarlos para conservar sus bonitos y jugosos trozos.

7. Prepara el relleno de queso crema: En un bol aparte, bate el queso crema, el azúcar glasas y el extracto de vainilla hasta que queden suaves y cremosos.

8. Coloca los ingredientes en la sartén: Vierte la mitad de la masa en la bandeja preparada. Luego añade cucharadas de relleno de queso crema sobre la masa y extiéndelas suavemente en una capa uniforme. Cubre con el resto de la masa y alisa la superficie. Puedes usar un cuchillo para mantequilla para marmolar ligeramente el relleno de queso crema en la masa.

9. Hornear el pan: Coloca la bandeja en el horno y hornea durante 60 a 70 minutos, o hasta que un palillo en el centro quede limpio (puede que queden algunas migas). Si la parte superior se dora demasiado rápido, puedes cubrirla ligeramente con papel de aluminio durante los últimos 15 minutos de cocción.

10. Deja enfriar y sirve: Deja que el pan se enfríe durante 10 minutos en la sartén antes de pasarlo a una rejilla para que se enfríe completamente. Este paso permite que el pan se asiente y facilita el corte.