¿Cuántos de nosotros controlamos nuestra postura al dormir? Tenemos una posición favorita, nos dormimos y ahí termina todo. Sin embargo, la postura al dormir puede tener profundas implicaciones no solo para la calidad del sueño, sino también para la salud a largo plazo. De hecho, en el peor de los casos, una mala postura al dormir puede estar perjudicando tu salud a largo plazo.
Postura preferida
A pesar del impacto que la postura al dormir puede tener en afecciones como la demencia y las enfermedades cardíacas, la investigación es limitada y tiende a centrarse en dolores y molestias. Sin embargo, el dolor de espalda es solo una de las consecuencias de una postura inadecuada al dormir.
Sammy Margo, fisioterapeuta colegiada, experta en sueño y autora de The Good Sleep Guide, explica: «Las posturas al dormir pueden afectar significativamente a la salud general, la comodidad y la calidad del sueño. Cada postura tiene sus ventajas y desventajas, y comprenderlas puede ayudar a realizar ajustes para mejorar el sueño y la salud en general».
La Dra. Kat Lederle, científica del sueño y autora de Sleep Sense, señala que los factores del estilo de vida diurno suelen ser la causa de los problemas posturales nocturnos. «Lo que hacemos durante el día generalmente desencadena el dolor y la incomodidad que sentimos al dormir en ciertas posiciones. Uno de los factores que más contribuyen a esto es el sedentarismo, por lo que es importante moverse con regularidad durante el día».
Los riesgos de dormir de lado