El azafrán no es solo una especia cara y aromática para la cocina; investigaciones recientes muestran que tiene propiedades que afectan positivamente el cerebro, especialmente en niños y adolescentes con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y en personas que buscan mejorar su ánimo.
Beneficios observados del azafrán
Un estudio clínico reveló que tomar 30 mg de extracto de azafrán al día durante 3 meses produjo mejoras notables en jóvenes con TDAH:
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Mayor capacidad de atención
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Reducción de hiperactividad
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Mejor función ejecutiva (planificación, memoria de trabajo y organización)
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Disminución de errores por impulsividad
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Mejora de la duración y calidad del sueño
Los efectos generales fueron comparables a los del metilfenidato, un medicamento comúnmente recetado para TDAH.
Además, algunas personas adultas usan el extracto de azafrán para me
jorar el estado de ánimo en días de tristeza leve, reportando sensación de bienestar y alegría, aunque no sustituye tratamiento profesional en casos clínicos.
Cómo funciona el azafrán en el cerebro
El azafrán contiene compuestos activos como:
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Safranal: responsable del aroma, también mejora la transmisión de serotonina y dopamina.
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Crocin: antioxidante que protege las células cerebrales y mejora la plasticidad neuronal.
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Picrocrocina: ayuda a regular el estado de ánimo y reduce estrés leve.
Estos componentes actúan en el sistema nervioso central, favoreciendo la regulación del humor, la atención y el sueño.